El Gòtic no es un barrio, son varios superpuestos. La franja Ferran-Jaume I-Princesa es turística pura. Pero entre ahí y la catedral hay un dédalo de calles con vida vecinal real, bodegas históricas y plazas que nadie pisa.
Saber esquivar las trampas es lo que separa una mala visita de una buena. Esta guía te orienta hacia los planes que harían los barceloneses, no los grupos de turistas.
Plazas escondidas
Plaça de Sant Felip Neri, Plaça del Pi, Plaça de Sant Just — tres remansos de paz a 200 m del bullicio.
Bares clásicos
Bodegas centenarias en Carrer de la Mercè, Bar del Pla, Caelum. Vermut y tapas honestas.
Cultura
Catedral, MUHBA (Museu d'Història de Barcelona) y restos romanos visitables bajo Plaça del Rei.
