Sant Antoni mantiene una mezcla complicada de equilibrar: gentrificación rápida, pero todavía con vecinos de toda la vida y bares clásicos. Resultado: una de las ofertas más variadas y vivas de la ciudad.
El mercado domingo (mercat dominical de libros, sellos y antigüedades) es ya una institución. Y la oferta gastronómica alrededor del Mercat ha crecido a ritmo de Tokio: cada mes abre algo nuevo que vale la pena.
En esta guía: vermut en Parlament, brunch dominical, bares de tapas modernas y el ritual del paseo por el mercado.
Mercat de Sant Antoni
Producto fresco entre semana, mercado dominical de libros y antigüedades los domingos por la mañana.
Parlament y alrededores
Eje del tardeo. Bares de vermut, coctelerías, brunch — todo en 200 metros.
Vida local
Carrer de Manso, Comte Borrell y Tamarit: cuando quieras escapar del bullicio, aquí siguen los bares de toda la vida.
